24 mayo, 2017

6 ideas para hacer muy útil una Junta de Evaluación

Tanto si eres tutor como si eres simplemente un profe tienes muchas posibilidades de mejorar la utilidad de las Juntas de Evaluación a las que asistes. ¿Cuántas veces has estado en una Junta en la que se perdía el tiempo con tonterías que nada tienen que ver con el hecho de evaluar? ¿A cuántas Juntas has ido en las que solo se han dictado notas sin comentarios por parte de nadie porque de lo que se trata es de acabar pronto y largarse? ¿Cuántas son las Juntas de Evaluación en las que, al acabar, has tenido la sensación de que habías hecho un buen trabajo con el objetivo de que tus alumnos mejoraran? En este Vídeo Post verás cómo puedes mejorar eso de manera muy fácil

Eso es lo que pasa habitualmente y tú tienes el poder de cambiarlo y te diría que la obligación de hacerlo. ¡Ya está bien de que a una reunión de profes para evaluar a los alumnos no le demos, de verdad, la importancia que tiene! Y además podemos hacerlo de una forma muy sencilla.

Evita los comentarios personales y los chismorreos sobre los alumnos en la Junta de Evaluación

Eso es de lo peor que puede pasar en una Junta de Evaluación, que los profes pierdan el tiempo chismorreando de la vida privada de los alumnos o de sus familias y contando anécdotas que no tienen nada que ver con lo que hacen allí. Es mucho más que perder el tiempo, es invertirlo en convertir al alumno en una simplificación de sí mismo. Nada que no sea relevante para comprender su actitud, su comportamiento y sus resultados es relevante para evaluarlo. Cuando eso ocurra, córtalo. Sí ya sé que son compañeros tuyos, ya sé que lo hacen sin mala intención, ya sé que puede ser que siempre se haya hecho así, pero es algo impropio de una reunión de profesionales tan importante como esta. No están en un programa de telebasura como “Sálvame“. Estamos allí para, a través de la evaluación, conseguir que los alumnos mejoren sus resultados y se encaminen hacia su futuro personal y profesional.

Valora la progresión del alumno

Tenemos que utilizar notas que van de la C- a la A o del 0 al 10 o cualquier otro baremo de medición y eso siempre corre el riesgo de ser simplificador e injusto, pero no olvides que estás evaluando a una persona y que esa persona  está en el centro de enseñanza para recibir el asesoramiento personalizado de un equipo de profesionales expertos que están allí con el único objetivo de ayudarle. Eso no hay que olvidarlo jamás. Es por eso que yo recomiendo que tengas en cuenta la progresión de cada alumno a la hora de dar una nota. No me parece lo mismo alguien que a principio de curso tenía dificultades extremas y consigue llegar a un 4 haciendo un gran esfuerzo que el que partía de un nivel alto, un 8 por ejemplo, y a final de curso sigue en ese nivel de 8 o incluso ha bajado a 7. Ya sé que sus padres y el sistema están más contentos con el del 7 al final del curso, pero eso simplifica mucho y no ayuda a ninguno de los dos alumnos. Valoremos lo que ha conseguido mejorar el alumno que al final llega a una nota fría de 4 y apoyémosle para que siga mejorando hasta llegar a un 6 o más  en la siguiente evaluación o en el siguiente curso; decirle ” lo siento, te has esforzado mucho pero eso no vale para nada y repites” me parece que es algo muy negativo para su confianza, para la valoración de su esfuerzo y para lo que puede llegar a conseguir; en cambio si felicitamos al del 7 sin más, no le estamos diciendo que sabemos que no ha hecho lo que debía hacer, que su progresión no solo se ha estancado sino que ha dado un paso atrás y que eso en el mundo profesional es algo que le puede costar su lugar de trabajo. A eso lo llamamos una buena orientación educativa.

En la crítica equilibra comentarios positivos y negativos

Volvemos al objetivo. Si se trata de que cada día mejoren, de que cada trimestre aprendan algo, que sean capaces de rectificar lo que no han hecho todo lo bien que podíamos esperar, tenemos que facilitar que estén receptivos a lo que vamos a decirles. Para eso no hay nada mejor que añadir a las críticas negativas, el mismo número de críticas positivas y además comentar las positivas primero. Eso hace que el cualquier persona esté mucho más abierta a plantearse la crítica hacia lo que ha de mejorar con mejor ánimo y con más confianza en uno mismo. No solo  los estudiantes, sino todos, lo aceptamos mejor.

Insiste en que el equipo de profes no solo vea el lado negativo del alumno, sino que tengan que ver también sus aspectos más positivos. No sabemos a lo que se dedicará un alumno en el futuro. Igual en matemáticas es el peor alumno del mundo, pero en música o educación física es el mejor. Si nosotros no somos capaces de valorar que en esas materias es muy bueno, darle importancia y decírsela, él no lo hará y eso lo llevará a pensar que no sirve para estudiar, que no hace nada bien, que es un desastre y que lo que sí hace bien no tiene ningún valor. Y eso no nos interesa a ninguno, ni a los alumnos ni a los profes ni a sus padres ni a la sociedad.

Si alguna nota te sorprende, pide explicaciones

Debes hacerlo. Tú estás en el equipo de los profes, pero eres el líder del equipo que formas con los alumnos. Si alguna nota de algún alumno te sorprende, pide explicaciones de porqué ha acabado obteniendo esos resultados. No es molestar a un compañero, es trabajar para tu alumno, para su orientación personal. Esa es tu obligación. Pregunta con corrección sin poner en duda el criterio de tu compañero, pero tienes que tener datos y argumentos para dar a tu alumno una información precisa de los resultados que ha obtenido. El alumno debe confiar en que tú lo vas a apoyar y eso debe ser cierto siempre. No buscando que sus notas se inflen injustamente, con eso no le haces el más mínimo favor, pero sí sabiendo perfectamente de dónde salen.

Toma notas de lo que dicen los demás profes

Es la mejor manera de no perderte nada, de estar atento, de luego poder transmitir lo que el claustro de profes piensan del trabajo realizado por cada alumno. La actitud de un tutor en una Junta de Evaluación ha de ser muy activa, muy implicada y muy atenta. Tomar notas te ayudará a ello. Cuando luego hables con tus alumnos tendrás mucha información que darles y eso les ayudará a mejorar de manera precisa.

Propón siempre a cada alumno un plan de mejora

Aunque un alumno tenga en todo la nota máxima, ha de acabar un período de evaluación con algo que mejorar. Por supuesto es fácil hacerlo con los alumnos que no obtienen buenas notas, pero es importante también hacerlo con todos. Muchas veces valoramos aspectos académicos de los alumnos pero no les damos pistas sobre otras cosas que, si las mejoran, los convertirán en mejores estudiantes todavía y seguro en mejores profesionales. Aspectos como su relación con los demás, la comunicación, el trabajo en equipo, la organización del tiempo, el manejo del fracaso, el equilibrio entre vida personal y profesional también les ayudarán en su camino hacia una vida satisfactoria y de eso también podemos darles pistas para que sigan mejorando siempre.

 

Ya ves que es sencillo, que no se trata de 6 aspectos muy complicados de poner en marcha en la próxima Junta de Evaluación a la que asistas. Si lo haces estarás haciéndolas más útiles y enfocándolas de manera clara a la mejora tuya y del resto de profes como profesionales y a la de tu alumno como estudiante y como persona. ¡Qué más quieres!

Jaume Josa, mayo de 2017

 

laescuelacoach

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