3 noviembre, 2016

4 Ideas para trabajar con tuiter en tus clases

Tweet megaphone concept

Vaya por delante que me molesta mucho que me digan que voy de profe “guay”. Yo nunca priorizo divertirnos por encima del objetivo formativo de cualquier clase o cualquier curso que hago. Me pone de mal humor -y mira que eso es difícil- que por intentar encontrar la mejor forma de conectar con mis clientes y llevarles mi servicio para que consigamos nuestros objetivos alguien piense que no me importa lo que es más importante, que es lo que hay que enseñar.

Mi eslogan es que “la formación ha de ser práctica, útil y divertida“. Práctica porque en el mundo actual debemos enfocarnos a hacer más que a teorizar, la mayor parte de pedagogos consideran que la mejor manera de entender, asimilar, integrar y poner algo en marcha es haciendo y por ello considero que la formación ha de ser muy práctica, lo más práctica posible. Además estamos en la época en que más posibilidades tecnológicas tenemos para conseguir que eso sea posible. Y además ha de ser útil, es decir aplicable de manera inmediata a nustra realidad. Por último también pienso que ha de ser divertida, que es justamente lo contrario de aburrida, no de seria. Vamos a ver cóm o hacerlo con una aplicación muy interesante.

A mí me gusta mucho Tuiter como herramienta de comunicación y la utilizo para quejarme de cuestiones políticas, para comentar partidos de fútbol, para felicitar iniciativas, para difundir cuestiones educativas y también como herramienta de mis clases, fundamentalmente porque considero que es eso “práctica, útil y divertida”. Por cierto, siguenos en el twitter de laescuelacoach.

Ahora verás algunos ejemplos de cómo puedes utilizarla, lógicamente la tendrás que adaptar con imaginación a tus circunstancias, pero ya verás como lo pasas bien y te acaba gustando.

Una vez una profesora de historia me pidió asesoramiento para hacer más prácticas sus clases. Cuando me lo planteó lo hizo como un reto, “Tú que eres tan listo, a ver cómo te lo montas para hacer práctica mi asignatura”. Yo no soy más listo que nadie, lo que pasa es que no paro de darle vueltas a cómo conseguir lo que me propongo y si mi eslogan es el que es tengo que ser muy coherente con ello, como Coca Cola o como Nike, ni más ni menos. Le sugerí varias estrategias más allá de las evidentes que son los cuestionarios de comprensión y los análisis de textos que no dejan de ser herramientas para trabajar sobre la teoría. Una de las que más resultado le dio para conseguir que sus alumnos comprendieran el contexto de las distintas épocas que estudiaban fue que trabajaran con Tuiter. La mayor parte de sus alumnos tenían esa aplicación en sus teléfonos, así que eso les pareció muy fácil de hacer. El trabajo consistía en hacer tuits con una etiqueta determinada, por ejemplo #historiaCOLE que fueran los comentarios de los hechos históricos que una persona de esa época hubiera hecho de tener tuiter. ¿Qué hubiera dicho un soldado de la RAF británica en la II Guerra Mundial? ¿Qué hubiera pensado un monje sobre su vida en un monasterio medieval? ¿Qué hubiera comentado la familia del astronauta Neil Armstrong después de pisar la Luna? Las claves eran muy sencillas, debían adoptar una personalidad concreta (aviador británico, monje, esposa de Neil Armstrong, por ejemplo) y desde ese punto de vista debían profundizar en un mínimo de 10 tuits sobre la época que estaban estudiando, en el tiempo que duraba ese tema. La profesora me miró como si le hablara en japonés, es verdad, pero cuando abrió su cuenta y se atrevió a probar ya no le pareció tan extraño. Los alumnos eran más expertos que ella y rápidamente le compraron la idea.

Alguien puede decir “vaya porquería de profundización con diez tuits”. Por supuesto que no es la manera de llegar a conocer los detalles de una época histórica, este ejercicio no es para eso, es para jugar a pensar, a ponerse en el lugar de alguien y para ello hay que darle vueltas y comprender lo que ya hemos trabajado en los libros y en las explicaciones en clase. Además, y esto es algo muy importante, la profe tenía que ponerles nota de su trabajo y debía ser muy exigente. Si de los diez tuits solo había dos que fueran coherentes con la época, los alumnos tenían como nota un 2; si tenían diez bien, su nota era un 10.

A la primera que corrigió y vieron las notas y lo en serio que se había tomado la profe ese trabajo ya sentó las bases para que en la siguiente época trabajada en Tuiter todos se lo tomaran mucho más en serio. El resultado final fue que los alumnos, gracias a un juego-ejercicio práctico, comprendieron los detalles de las épocas que estudiaban y les fue más fácil entender luego todo lo que su profe les explicaba, eso sin contar el interés con que atendían para luego poder tuitear sin meter la pata.

Otro caso de éxito con Tuiter es el de un profe de matemáticas amigo mío que empieza siempre sus clases con un tuit que es un enigma matemático relacionado con lo que está explicando o con lo que va a explicar. Incluso les llega a dar varias opciones como si se tratara de una encuesta que es una opción de Tuiter muy interesante. Sus alumnos lo esperan en clase con el móvil preparado cada vez que entra. Es divertido, práctico y útil. Consigue que piensen en clave matemática, que no las vean como algo difícil y aburrido alejado de su vida y que además vean al profe como alguien que se preocupa por ellos al hacer sus clases más interesantes. No está mal.

A mí me ha funcionado muy bien cuando hago alguna salida con mis alumnos de Formación Profesional y les pido que el trabajo lo entreguen a través de Tuiter con una etiqueta. Aquello que les pido que observen han de comentarlo en Tuiter e incluir una imagen. El grado de atención es infinitamente superior al que tienen cuando piensan que cuando lleguen a casa ya lo harán. Además los jóvenes de más de 18 años son fotógrafos extraordinarios y me lo paso de lujo con los trabajos que me hacen llegar. Los comentan entre ellos y así se produce una interacción que nos lleva al trabajo cooperativo que es algo muy importante en la educación del siglo XXI.

También hay profes que piden a sus alumnos un resumen en cinco tuits de las ideas más importantes de la clase que están dando y eso potencia la atención de sus alumnos mucho más que la habitual toma de notas en una libreta. Ya sé que a muchos esto les parecerá una tontería: “vaya cambio, un teléfono por una libreta” Pero lo que cambia es que lo hacen con una herramienta que adoran y que muchas veces en el colegio se les prohibe o se les limita. Cuando hacemos lo contrario de lo que esperan y les decimos utilízala libremente la convertimos en nuestro aliado y entonces los alumnos nos lo devuelven con interés por la propuesta.

¡Ah! y si ocurre que tus alumnos utilizan el móvil para otras cosas cuando están en clase como charlar por whatsapp, tómatelo como un indicador de que tu clase no ha captado su atención. Es solo eso, un indicador, como si escriben en la mesa o se duermen, ni más ni menos. Aunque no digan ni una palabra te están gritando “¡¡¡¡Me aburro!!!!”, así que algo tendrás que cambiar.

Seguiremos pronto con más ideas con herramientas como estas, pero ahora piensa cómo vas a utilizar Tuiter en tu clase y verás el resultado. Sal de tu zona de confort y pruébalo.

Jaume Josa, noviembre 2016

laescuelacoach

Recursos para profes que buscan formación práctica, útil y divertida

Click Here to Leave a Comment Below

Leave a Reply: